Se identifica individualmente cada cordero, con una numeración que permanece hasta su sacrificio.
Se identifica cada canal con una etiqueta y código de barras, en el que aparece toda la información del animal, desde su origen hasta sus características.
Separados del resto de las carnes, con carteles identificativos en el expositor.
Todas las canales deben llevar un sello corrido con las siglas TA.